sábado, 20 de junio de 2009

La Santa Ley de Dios

La Santa Ley de Dios

Se ha mencionado mucho la Ley de Dios. Pero ¿Conocemos la Ley de Dios tal cual la revela La Biblia?. Avancemos paso por paso, para conocerla y poder respetarla.

¿Quién la escribió y donde?

"Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios" (Éxodo 31:18).

La Biblia nos cuenta que el pecado es infracción de la Santa Ley de Dios (1 San Juan 3:4).

La desobediencia separó al hombre de Dios. La Ley de Dios fue dada como una señal de unidad y permanencia de la persona en Dios. Jesús afirmó lo siguiente.

"Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor" (San Juan 14:10)

Esta es la razón por la cuál Jesús había dejado en claro que su misión no era la de cambiar o abolir la Ley de Dios sino la de magnificarla y obedecerla como señal de permanencia en el Padre (Dios) y como ejemplo de que todos los hombres pueden hacerlo también (San Mateo 5:17-18).

LA SANTA LEY DE DIOS - EXODO 20:2-17

I - Yo soy el Señor tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de la servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí.

II -No harás para ti obra de escultura, ni figura alguna de lo que hay arriba en el cielo, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de las cosas que están en las aguas debajo de la tierra. No las adorarás, ni les darás culto; yo soy el Señor tu Dios fuerte, celoso que visito la iniquidad de los padres sobre los hijos, hasta la tercera y cuarta generación de aquellos que me aborrecen; y que hago misericordia sobre millares con los que me aman, y guardan mis preceptos.

III - No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano; porque el Señor no tendrá por inocente, al que tomare el nombre del Señor su Dios en vano.

IV-Acuérdate de santificar el día sábado. Seis días trabajarás y harás todas tus haciendas. Mas el séptimo día sábado es del Señor tu Dios; no harás obra ninguna en él, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu bestia, ni el extranjero, que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo el Señor el cielo y la tierra, y la mar, y todo lo que hay en ellos, y reposó en el séptimo día; por esto bendijo el Señor el día sábado, y lo santificó.

V - Honra a tu padre y a tu madre, para que seas de larga vida sobre la tierra, que el Señor tu Dios te dará.

VI - No matarás.

VII - No fornicarás.

VIII - No hurtarás.

IX - No dirás contra tu prójimo falso testimonio.

X- No codiciarás la casa de tu prójimo, ni desearás su mujer, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni coma alguna de las que son de él.

(Éxodo 20:2-17).

El Juicio, La Fe y las Obras

La consecuencia del pecado es la muerte. Transgredir la Ley de Dios traé consigo como consecuencia la muerte. Incluso en el Juicio Final seremos juzgados según hallamos o no obedecido la Ley de Dios (Santiago 2:10-12)

"Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho trasgresor de la Ley. Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad"

Nótese que Santiago menciona algunos de los mandamientos contenidos en esa Ley a la que se refiere. Y efectivamente se esta refiriendo a los Diez Mandamientos (Éxodo 20:2-17). Santiago sabe que aún en sus días la Ley seguía vigente por lo que pensar que Jesús, con su muerte, abolió la Ley (es decir, los 10 mandamientos) es un error.

"Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala" (Eclesiastés 12:14). Dios juzgará a las personas según sus obras. Sin embargo, aunque las buenas obras son reconocidas por Dios estas no juegan un papel importante para nuestra salvación. Las obras son el alimento de la fe (Santiago 2:17) y estas a su vez son el resultado de un andar con Dios (Santiago 2:18). El amar a Dios conduce a la obediencia de sus leyes (San Juan 14:15).

Así es que Dios tiene registrados todos nuestros actos en libros celestiales (Apocalipsis 20:12). Y Solo habrá dos sentencias: Obedientes y Desobedientes (San Mateo 25:31-46).

La Ley de Dios puede ser obedecida, y la obediencia producirá en nosotros buenas obras.

El Secreto de la Muerte

¿De donde venimos? ¿Hacia donde vamos? Ambas preguntas fueron respondidas una y otra vez por incontables pensadores. Los griegos (de la mano de Platón), tenían la creencia de un alma inmortal que al momento de la muerte se separaba del cuerpo y viajaba hacia una tierra espiritual o bien reencarnaba en alguna otra persona.

La Biblia es categórica al responder la primer pregunta. ¿De donde venimos?

"Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un alma viviente" (Génesis 2:7).

Las palabras hebreas utilizadas aquí son nefesh y nefesh jayyah. Es decir aliento de vida y alma viviente. Al crear Dios al hombre tomo del polvo de la tierra (en hebreo adamah) y formó un muñeco de barro, luego sopló en su nariz aliento de vida (en hebreo ruaj hakodesh).

¿Qué es entonces la muerte?

"y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio" (Eclesiastés 12:7). En un estudio pasado dijimos que la muerte era la consecuencia final del pecado. Específicamente la muerte es la cesación de la vida. El polvo que conforma nuestro cuerpo vuelve a la tierra y el espíritu vivificante (aquel que le otorga al polvo vida) vuelve a Dios.

¿Entendámoslo mejor?

Supongamos que tu eres un ventilador. Para que este funcione deben existir dos cosas. El ventilador propiamente dicho (motor, paletas, etc...) y la corriente eléctrica. En este caso el polvo de la tierra serán el motor, las paletas y todos sus accesorios; y el aliento de vida, será la electricidad que permite que se mueva. Si desconectamos el aparato este deja de funcionar. ¿Será entonces que la electricidad guarda información acerca del ventilador, o es simplemente aquello que permite que funcione?.

Jesús comparó la muerte con el dormir.

"Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle. Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará. Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño. Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto..." (San Juan 11:10-14)

Satanás en el Edén dijo una gran mentira. Sus palabras fueron "...no moriréis..." sin embargo esto no es cierto ¿O es que acaso Adán y Eva siguen vivos?. No. Ellos al igual que todas las personas de aquel tiempo y las del nuestro han muerto. Pero ¿Sabrán algo, estarán concientes?

"Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido. También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol" (Eclesiastés 9:5-6)

"Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra; En ese mismo día perecen sus pensamientos" (Salmos 146:4)

A pesar de que los muertos nada sepan, no tengan amor, odio, o algún otro pensamiento. Esto no debe desalentarnos. Pues Jesús prometió que todo aquel que en él creyera, tendría Vida Eterna cuando el volviera



 
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