viernes, 1 de mayo de 2009

EXTRAÑOS RESTOS ARQUEOLÓGICOS. PRUEBAS DE LA EXISTENCIA DE GIGANTES.

EXTRAÑOS RESTOS ARQUEOLÓGICOS

Chenini (Túnez), un minarete de unos 6 metros de altura señala un lugar llamado de Los Siete Durmientes donde podemos visitar las extrañas tumbas que aloja este recinto. Nada menos que 5 metros de longitud son los que necesitaron darle a las tumbas los enterradores de este apartado cementerio para albergar los cuerpos de los que allí reposaron sus huesos en algún remoto pasado.

(1.)"Esqueletos que se aproximan a los 3 metros de longitud" encontrados en este mismo lugar vienen a poner la guinda a este ya de por sí inquietante misterio...

(5.) Soyopa, 1930, estado de Sonora, en Méjico, durante los trabajos de labranza de unos granjeros se desenterró accidentalmente lo que parecía ser un antiguo cementerio. Entre los restos aparecienron los restos de hombres de más de 2 metros de altura enterrados en fila.

En 1934, el arqueólogo Paxton Hayes desentierra cerca de Barranca del Cobre lo que más tarde calificaría como los restos de una raza de gigantes. Miéntras, Robert Charroux, escritor francés, menciona la aparición de restos óseos de 2,74 metros de altura en una cueva del Caucaso.

(6.)Al respecto de la gigantomaquia de la península ibérica, el escritor de origen español Fernando Sánchez Dragó destaca que, hacia 1753, "un cabrero soriano descubrió en los cuetos de Santa María de la Hoz, cerca de Medinaceli, una profunda caverna con muchas reliquias de gigantes entre las que resaltaban un cráneo y numerosas tibias".

(7.)"La referencia a gigantes en Tarazona se encuentran igualmente en Argaiz, que incluso habla del gigante Cessarón de Alcalá del Moncayo, basándose en un supuesto manuscrito del monasterio de Veruela (cierta toponimia fantástica hace derivar El Cucharón, donde se encuentra la ermita de la Virgen del Moncayo, de este Cessarón). Huesos y muelas de pretendidos gigantes de Tarazona de 18 palmos aparecidos en el s. XVI en los cimientos excavados de las iglesias de Santa Ana y la Merced fueron rechazados como tales por los autores de la "España Sagrada", para los que no eran sino restos de megaterios "u otros animales antediluvianos o quizá cetáceos de la época del Diluvio".

En el sur de España, en la antigua Tahivilla, se encontraron huesos humanos de remota antiguedad que una vez recompuestos parecen haber pertenecido a un hombre de una estatura entorno a los 2,85m. También cerca de Tarifa, en la cueva de nombre Elechar II, se encontraron pinturas donde un gigante sostiene sobre su cabeza una embarcación. ¿Están estas circunstancias en relación con las narraciones que el cronista Plinio El Viejo recopiló sobre la existencia de piratas gigantes que atacaban a los barcos?.

En ocasiones la ciencia oficial ha querido quitarse estos molestos hallazgos proponiendo la idea de que en reliadad no se trataba de hombres (como podría tratarse en el caso del célebre hombre de Java, China, descubierto por Weidenreich) sino de simples primates evolucionados llamados genericamente Gigantropitecus. ¿Monos que entierran a sus muertos en cementerios?,¿monos con conciencia del más allá e ideas religiosas?, ¿primates guerreros que trabajan materiales como el bronce y el cobre para hacer armas?. En ocasiones la línea que separa la ciencia de la ficción parece no distinguirse con mucha claridad...

Restos ciclopeos compuestos de moles de piedra de dimensiones y pesos elevadísimos se extienden por todo lo largo y ancho del planeta. En sí mismos constituyen un reto para cualquier persona que intente comprender como fueron arrancados de sus emplazamientos originales (muchas veces distantes varios kilómetros), trabajados, labrados, transportados y colocados... Solo las leyendas y tradiciones ancestrales son las que parecen ponerse de acuerdo y apuntar en una misma dirección; Egipcios, Aztecas, antiguas leyendas célticas y escandinavas, relatos de la mitología griega, etc. En todos los continentes existen referencias a estos personajes haciéndolos responsables además de la construcción de ciudades ciclópeas (Tiahuanaco, en la fotografía), templos, pirámides...

Y es que buscar una ubicación en el tiempo y una explicación satisfactoria a la presencia de estos restos es una tarea compleja y no está exenta de caer en errores e incluso miéntras la ortodoxa ciencia oficial siga perpetrando "sin sentidos" como la de datar la construción de la ciudad de Tiahuanaco entre los siglos III y I a. de C. pese a existir evidencias más que sospechosas de que esta cronología se queda corta, como por ejemplo, para explicar la existencia de grabados existentes en dicha ciudad que señalan a tiempos más remotos tendremos que asistir perplejos a paradójicas explicaciones sin ningún sentido que lejos de aclarar la historia contribuyen a complicar más aún el panorama.

La misma "infalible" ciencia oficial, es capaz de aseverar y demostrar que animales prehistóricos como el Toxodón desaparecieron de la faz de la tierra entre 10 000 y 12000 años antes de Cristo y asegurar, a su vez, que la figura del toxodón que aparece grabado en la citada ciudad fue grabado por un hombre 11.000 años después de que el último de estos animales desapareciese...Incongruencias que se intuyen en la datación de monumentos en Egipto como es la de cifrar en unos 4000 años la antiguedad la Esfinge, y que se han defendido a capa y espada durante 200 años, se están revisando gracias a recientes estudios que sitúan ésta en más de 12.000 años, están obligando, poco a poco, a cambiar de postura a muchos inmovilistas. Todo apunta a que la humanidad es más antigua de lo que los libros nos hacen creer.

2."En el norte de Africa se han encontrado un verdadero arsenal de de espadas, lanzas y otros instrumentos, gastados por el uso, de tales dimensiones que habría que
tener por lo menos tres metros de estatura..."

3."En Oriente Medio, en Siria, a 6 Km de Safita, los arqueólogos descubrieron picos con un peso de 3,8Kg. También en Africa, concretamente en Ain Fritisa (Marruecos Oriental) se han descubierto picos de 32x22cm. y 4,2Kg. de peso."

4."En un túmulo, situado en el Medio Oeste americano salió a la luz un hacha de cobre de 17Kg. de peso."

No deja de ser curioso como el peso de la lanza que portaba el gigante Dodó, 300 siclos (es decir, aproximadamente 4Kg.), se asemeja mucho al de los restos encontrados en Siria y Marruecos...Esto prueba que realmente había personas capaces de manejar estos instrumentos, por muy descabellado que nos pudiese parecer. El detalle de encontrar estos arsenales de armas "gastados por el uso" nos hace también descartar la idea de que se pudiese tratar de simples objetos "sagrados" o de culto, sin otro objetivo que la mera contemplación, cuidado y veneración de los mismos. Es decir, no han sido hechos para darles un fin religioso ni como excusa para ser enterrados en ceremonias fúnebres para honrrar a destacados guerreros caidos en combate.

Los textos sagrados (ver cap. IV del Génesis) nos recuerdan como los decendientes de Caín, neanderthales, entre otras cosas fueron los inventores de la música. Una de las Artes que heredamos de esa ancestral humanidad prediluviana. En Divje Babe, Eslovenia, entre los restos de hace 50.000 años, apareció el que posiblemente sea el instrumento musical más antiguo del mundo, hasta el momento. Perteneciente a hombres de neanderthal, éstos perforaban huesos de animales, en este caso de un oso, para lograr un instrumento musical semejante a una flauta. Según Jelle Ateme, de la Universidad de Boston, descubridor de este hallazgo, posiblemente usasen este instrumento para la seducción y la caza.

Huellas de pisadas humanas fueron descubiertas en Norteamérica, Texas, concretamente en el lecho de ríoPaluxy cerca de Glenn Rose. Estas huellas han sido dejadas por un hombre capaz de dejar una impronta en la tierra de 54,61cm. de largo por 13,97cm. de ancho. Como es de suponer, la altura de dicho hombre tenía que ser bastante superior a la media de cualquier persona considerada normal...Pero lo más "irracional" de este asunto es que la capa geológica en la que hacen aparición estas huellas data aproximadamente de hace 140 millones de años (cuando ni siquiera el primer hombre había hecho, "oficialmente" al menos, su aparición). Y parece que una vez más la verdadera historia no quiere adaptarse a nuestra versión académica oficial...

Otras huellas, esta vez de la mano de los testimonios prestados por los primeros europeos que pisaron "el Nuevo Mundo" nos sorprenden con sus narraciones:

Bernal Díaz del Castillo, pudo escuchar de boca de los aztecas, en tiempos de la conquista llevada a cabo por Hernán Cortés, que sus antepasdados compartieron la tierra con "hombres y mujeres de cuerpos y huesos grandes" hasta que la pacífica convivencia terminó en enfrentamientos que paulatinamente mermarían ese pueblo de gigantes y posteriormente se extinguirían.

Los nativos más ancianos contaban a Fray Jernónimo de Mendieta como sus ancestros lucharon con una raza de hombres muy altos y que una vez que sus tierras fueron conquistadas encontraron allí más restos, en forma de huesos, de verdaderos hombres gigantescos. Fray Diego Durán va más lejos afirmando ser testigo del hallazgo accidental de "huesos de hombres inmensos" en excavaciones.

A la llegada de Nuño de Guzmán a lo que hoy es la ciudad de Jalilsco le sorpredió ver una cantidad importante de poblaciones abandonadas. La explicación que recibió del motivo por el cual muchas construcciones tuviesen el aspecto de estar abandonadas fue que "una exitinta raza de gigantes venida del Sur" fue la responsable de tales edificaciones. En Méjico, a estos hombres se les conocía por el nombre de Quinametzi o Quinames, "grandes hombres deformes" o "gigantes monstruosos" .

Los religiosos, Fray Andrés de Olmos y Pedro Cieza de León, aportan dos datos curiosos acerca de estos gigantes americanos según lo que a ellos se les había dado a conocer: El aspecto de algunos de estos gigantes era calificado por los nativos de "horrendo, iban desnudos o simplemente vestidos con pieles, se dedicaban a la matanza y a la rapiña". De sus hábitos alimentícios deducimos que podían tratarse de lo que calificaríamos como vegetarianos, "bellotas y una gran variedad de hierbas" eran la base de alimentación de algunas razas de estos gigantes.

Los primeros colonos escucharon narraciones de antiguas tradiciones peruanas que cuentan como la costa de este país fue invadida en tiempos remotos por "hombres de gran talla" que portaban armas metálicas. Y que, según muchas tradiciones, la llegada de estos gigantes a muchas costas de américa se hizo, como los europeos, por mar. Se les atribuyeron grandes conocimientos en el arte, metalúrgia, agricultura, arquitectura... a excepción de las algunas "razas" que habitaron parte del continente, éstos hacían gala de una violencia inusitada, de un escaso desarrollo cultural y un siniestro aspecto. ¿Una forma de infundir terror por parte de los dueños de esa tierra a los recien llegados conquistadores con historias increibles?, ¿meras exageraciones?, ¿desbordada imaginación de los exploradores?...

Tal vez los recientes descubrimientos en buena parte del territorio de Ecuador puedan desvelar parte de este misterio. Fuentes aún sin confirmar por los arqueólogos afirman que se han podido encontrar restos óseos de cráneos, y extremidades pretenecientes a seres humanos de una altura extraordinaria. Cantón Quilanga, Espindola, Calvas, Gonzanamá y Amaluza podrían, de un momento a otro confirmarnos la existencia en un pasado remoto de esos gigantes que hasta ahora habitaron en las antiguas crónicas y en la imaginación de los hombres.

Tal vez, cada día, estemos cada vez más cerca de resolver parte de esos misterios que rodean los ancestrales mitos que nos hablan de esa otra humanidad que habitó en la Tierra en los tiempos anteriores al Diluvio. El hecho de que parte de la tierra se viese anegada por las aguas en un remoto pasado como apuntan la mayoría de las mitologías no esté lejos de confirmarse definitivamente como un hecho probado. A las evidencias de carácter geológico que denuncian como posible este mito, ahora hay que sumar el reciente descubrimiento por parte de un equipo de investigación norteamericano patrocinado por la National Geographic:

"...han descubierto los restos de una civilización prediluviana en el fondo del Mar Negro, a unos 18 kilómetros de la costa turca, junto a Sinop. El hallazgo refuerza la hipótesis de que esa masa marina fue en su día un lago de agua dulce que se vio inundado repentinamente. Los habitantes de la zona habrían tenido que abandonar de forma precipitada sus asentamientos...Sería con gran posibiliad, el episodio bíblico protagonizado por Noé y su arca conocido como el Diluvio Universal... Se estima que la civilización se desarrollo hace más de 7.000 años. Su rápida desaparición pudo producirse al verse inundado el lago por el crecimiento de que provocó en los océanos el deshielo tras la última glaciación...causando una crecida de las aguas de un kilómetro y medio diario. Los expertos opinan que el hallazgo obligará a alterar todos los libros de Historia. Es un descubrimento a escala mundial..."

 
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