sábado, 11 de diciembre de 2010

ESTUDIO: LA LEY DEL ESPÍRITU DE VIDA


LA LEY DEL ESPÍRITU DE VIDA

Nada hay tan súperpoderoso en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra que genere tanto efecto sobre los hombres de Dios, como la supereminente grandeza de su poder.

El reluciente gran avivamiento que se ha registrado en el pueblo del Señor en todos los tiempos, se ha debido exclusivamente a un principio espiritual "La ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús". Romanos 8:2. Amado, la fuerza que levantó a Cristo de los muertos y lo trasladó al cielo, la produjo la perfecta ejecución de esta ley divina.

La fuerza de ayer, hoy.

La grandiosa fuerza del Dios omnipotente es desatada en la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús. Esa potencia de fuerzas que suspendió las grandes moles de agua como muros mientras pasaba el pueblo de Israel por el mar Rojo, fue el desarrollo de la potente vida de Cristo manifestada en la boca de Moisés: ¡Marchad …! Esa misma ley fue la que prorrumpió sobre las aguas del Jordán que hizo que se amontonaran para que el pueblo de Dios cruzara el rio en seco. El testimonio de Dios en maravillas y milagros que ha hecho en esta tierra, tiene su procedencia y fiel cumplimiento en la ejecución de la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús.
La fuerza que levantará con toda su potencia a la Iglesia del Señor en el arrebatamiento de los hijos de Dios, bajo una poderosa unción de Dios, en sanidades y liberación, milagros y señales, será " la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús", la que también te capacita a ti a funcionar como más que vencedor en Cristo sobre esta tierra, contra la adversidad, demonios y hombres en contra de Dios.

Fluyendo sobre ti.

Sobre ti desciende la fuerza vivificante y redentora de la sangre de Cristo, como descarga que destruye toda embestida de pecado y muerte sobre tu vida. "Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte" Romanos 8:2.

Es esta ley, la que operando sobre tu vida y en contra de Satanás te libra de sus garras de pecado y perdición. Es vital, de vida o muerte para ti que tomes posesión de este principio espiritual de la ley de Dios, para que vivas una vida en victoria.

Cuando empieces a andar en la ley del Espíritu de vida, querido santo, verás como los mismos demonios retroceden despavoridos, y las enfermedades se consumen cualquiera que sean por la luz del Señor que fluye de ti, pero sólo cuando sea iluminada sobre tu vida esta gran revelación de la verdad de Dios.

En tu mano está la decisión, porque todo lo puedes en Cristo. Entonces tu ministerio empezará a crecer para servir a Cristo, y testificar de sus virtudes en tu vida, andando en la dimensión del Espíritu.

Acojámonos a funcionar en esta ley de Dios, para que muchas almas perdidas vengan al Señor, y muchos de nuestros hermanos creyentes también escapen de la cautividad y lazo del diablo que los tiene presos.¡Aleluya!

Sin embargo, quien lleva a cabo la tarea de la administración y dispensación de la gracia de este principio divino, es el maravilloso Espíritu Santo. Y para que se genere en tu vida este gran poder libertador de Dios sobre las almas; que Satanás sea despojado de sus atrocidades y sus obras sean deshechas, es ineludiblemente necesaria la presencia de Él, el Espíritu Santo, enseñoreándose sobre todo tu corazón, tu alma, tus fuerzas y tu mente."...porque el Señor es el Espíritu y donde está el Espíritu del Señor allí hay libertad." 2Cor. 3:17

Entonces el Espíritu vendrá sobre ti generando su poder en gloria para ver las dulces maravillas de Dios. Pues es Su voluntad que el esplendor de Su fuerza sea manifestada a su más elevada potencia para gloria de su nombre; y que esta generación vea las maravillas de un Dios que no se muestra solo, sino que nos incluye a nosotros como espectáculo del mundo juntamente con él, para que se cumpla lo que está escrito: “Testificando Dios juntamente con ellos con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad" Hebreos 2:4.

Dios no comparte su gloria, pero la manifiesta a través de nosotros, los que vivamos en su ley espiritual de avivamiento; y quiere que hoy seamos testigos juntamente con él diciéndonos: “y recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu santo y me seréis testigos”... Hechos 1:8

Operando en la ley del Espíritu de vida

La palabra de Dios es la fuente inagotable del poder del Señor, y toda verdad establecida por Dios funciona y opera, para bien de sus propósitos, por cuanto para Dios lo imposible no existe.
De la misma forma tú estás implicado en los planes y propósitos de Dios; y el ha hecho provisión para que en ti opere la ley del Espíritu de vida para la gloria de su nombre.

Hay dos conceptos fundamentales por los cuales Dios opera en y a través de nosotros: creer y obedecer.

Indiscutiblemente está establecido que Dios ha delegado en nosot;font-family: Bookman Old Styleros un poder y autoridad que podemos ejercer contra los enemigos de Dios, en el nombre de Jesús. Porque lo dio para deshacer las obras del maligno y toda fuerza enemiga. Por eso dijo, no a los incrédulos: "y estas señales seguirán a los que creen, en mi nombre echaran fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; pondrán las manos sobre los enfermos y sanarán…” Marcos 16:17

El ha determinado normas para nosotros para que por ellas obedezcamos su voluntad. El mismo Señor, que caminó en esta tierra como hombre fue obediente en todo, y por esta obediencia, operó el Espíritu Santo en él, para sanar y echar fuera demonios, operando en su naturaleza humana y no divina. En otras palabras, sobre él también operó la ley del Espíritu de vida, por cuanto el mismo dijo: "no puedo yo hacer nada por mí mismo...” Juan 5:30.

De tal forma que solamente esta ley va a funcionar en nosotros en la medida que creamos y obedezcamos. Por lo tanto el avivamiento que produce la ley del Espíritu de vida con las señales maravillosas, para andar bajo la unción del Espíritu Santo, empieza donde se acabe la incredulidad y la desobediencia.
Es necesario creerle a Dios en Cristo Jesús y obedecer la voz del Espíritu Santo, para que fluya en forma gloriosa el torrente de avivamiento que hay en esta ley divina sobre nosotros.

La obediencia perfecta

Solamente la obediencia que se perfecciona en Cristo Jesús, tiene el poder de la vida en el Espíritu, para poder quebrantar las perversidades de Satanás y las obras de la carne.

Cuando te pares en el punto de la mirada atenta hacia el Señor Jesús, amándole y obedeciéndole por amor, podrás debilitar las fortalezas más densas del principado de oscuridad, destruyendo todos sus cuarteles y planificaciones malignas.

Pon tu corazón sensible y tu oído espiritual en alerta a la presencia del Espíritu, para entrar en la misma magnitud de la obediencia a la que entró Jesús, escuchando su voz. "y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y suplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. Y aunque era Hijo por lo que padeció aprendió la obediencia " Hebreos 5:7.

De tal manera que la obediencia del Señor fue tan perfecta que en él pudo actuar el gran poder de Dios, mediante la manifestación de la ley del Espíritu de vida, que lo vivificó levantándolo del mismo infierno por el poder súper sobrenatural del omnipotente.

Por lo tanto la magnitud del poder de Dios sobre Cristo fue en la misma proporción de su obediencia: Perfecta.

Esa obediencia perfecta de Jesús, produjo en él la manifestación de todo el poder glorioso de Dios en la ley del Espíritu de vida en Cristo, "despojando a los principados y potestades exhibiéndolos públicamente"

Así también actuará toda la magnitud del poder de Dios sobre tu vida, por la misma ley espiritual, cuando andes en la perfección de tu obediencia.

De cierto puedes asegurar, que la potencia de Dios bajo la unción del Espíritu con todo el esplendor de su gloria, será irradiada sobre tu vida con la misma fuerza que operó en Cristo Jesús en su vida de resurrección, rescatándolo de la misma muerte. O como dice la expresión del Espíritu, "y cual la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales" Efesios 1:19 - 20.

El poder de Dios se rige por unos principios fundamentales de fe: porque Él nos escogió "...desde el principio para salvación, mediante la santificación por el espíritu y la fe en la verdad" 2 Tesalonicenses 2:14.

Camina en la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús, para que no te alcance el principio espiritual del pecado y la muerte, sino que andes en el fuego del avivamiento, explotando todas las obras de Satanás, produciendo frutos a ciento por uno.

Así es como el pueblo de Dios que ha sido redimido alcanzará la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

El que empieces a obedecer a Jesús, te dará todas las garantías de emprender una campaña de destrucción contra todas las obras de Satanás y de la carne, terminando en la victoria del avivamiento en tu vida, haciendo la justicia de Dios en la tierra. "...y estamos prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta" 2 Corintios 10:6.

Pide una revelación de esta ley

Sé que en tu corazón está el deseo de que en ti opere la ley del Espíritu de vida, para andar en la libertad gloriosa de los hijos de Dios; irradiando la luz de Cristo en todo lugar, exaltando y glorificando su nombre.

Pero es necesario mirar "atentamente en la perfecta ley, la de la libertad" Santiago 1:25a. Es indiscutible que necesitas pedirle al Señor que te dé revelación y entendimiento, y empieces a hacer real en todo tu ser la ley del Espíritu de vida; necesitas la comprensión del contenido de este principio, de esta gloriosa verdad universal.

Así como la ley de la gravedad opera bajo unos principios y tú te has familiarizado con ella, así también con esta ley debes familiarizarte a través de la comunión con el Espíritu Santo, conociendo sus principios y fundamentos: cómo opera, cómo funciona, que requiere. Te toca perseverar en el ejercicio de esta ley, conectado al Espíritu.

Deja que el Espíritu te sumerja en su ley, su territorio, el cual conoce y maneja a la perfección para que empieces a ver la gloria de Dios, en el camino del Señor. Pues esto fue lo que dijo el Espíritu: "Más el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este será bienaventurado en lo que hace" Stgo. 1:25.

Toda ley tiene unos objetivos fundamentales, y la ley del Espíritu también, los cuales son vivificar a los que se acercan a Dios en plena certidumbre de fe y de obediencia. Es la manifestación de la sobreabundante vida de Jesús vertida sobre ti cuando caminas bajo la ley del Señor. Es la fuente desbordante de bendiciones ilimitadas, que están en la vida del Espíritu a tu disposición; Es el modo de vida de los santificados en Dios.

Cuando realmente permaneces en Cristo, conforme lo estipula la palabra de Dios, simultáneamente es desatado el gran poder manifiesto de la ley del Espíritu de vida en toda su potencia, puesto que es la promesa de Dios del "consumado es" en la cruz del calvario, que se hace realidad en tu vida, para la gloria de Dios.
¡La mayor expresión de la gracia de Dios en el creyente, es la activación total del gran poder que hay en la ley del espíritu de vida en Cristo Jesús! Amén.

 
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